miércoles, 10 de febrero de 2010

COMPLETADAS LAS PLAZAS PARA ASISTIR AL III. ENCUENTRO DE L.M. EN EXTREMADURA.
NO QUEDA NI UNA PLAZA MÁS EN EL ALBERGUE.
SÍ QUEDAN PLAZAS SI QUEREIS VENIR DE OYENTES Y ALBERGAROS EN OTRO LUGAR.PARA ESO HACER LA INSCRIPCIÓN IGUAL QUE TODO EL MUNDO Y PAGAIS 15€(COMIDAS A PARTE)
más info grupoamamar@hotmail.com

miércoles, 3 de febrero de 2010

III.ENCUENTRO DE LACTANCIA MATERNA EN EXTREMADURA



Ya está abierto el plazo de inscripción para el III.Encuentro de L.M. en Extremadura.


Las plazas son limitadas asi que no lo dejeis para el último momento que os podeis encontrar con que no quedan plazas.En el albergue donde nos alojaremos sólo hay plaza para 95 personas y hay 20 plazas para los que no puedan alojarse y quieran venir de oyentes.


Si no os ha llegado la inscripción por mail poneros en contacto con nosotras o con vuestro G.A.L.M. y os la mandaremos en un momento.


Nos vemos pronto.


martes, 2 de febrero de 2010





TALLER DE PORTABEBÉS TRADICIONALES



Dado que el interés que trae el funcionamiento y uso de los distinto tipos de portabebés tradicionales, se está organizando un taller de portabebés para madres y futuras madres, con el objetivo de dar a conocer las distintas posibilidades que nos da en la lactancia y en general la crianza de nuestros hijos. Será el próximo día,

17 de Febrero de 6 a 8 de la tarde en el aula maternal del centro de salud de la Data (Plasencia).


El taller será impartido por Vega Aceña Labrador, miembro de la Red Canguro (asociación española por el fomento del uso de portabebés).
Podrán participar todas aquellas madre y futuras madres que lo deseen así como otras personas que participen en la crianza de niños.
Se agradecerá que las sillas y carros de los niños queden en el coche, para que el espacio sea aprovechado al máximo. Si no es posible venir sin silla, se puede dejar fuera del aula.
La asistencia es libre.

miércoles, 27 de enero de 2010

Lactancia Materna en situación de catástrofe.

Carlos González en un correo de Lacmat contaba lo siguiente:
Las donaciones de leche para el biberón en casos de catástrofe (guerra, terremoto, inundación...) son sumamente peligrosas. En realidad no son donaciones, sino muestras gratuitas: es el medio por el que las empresas lácteas compiten para hacerse con nuevos mercados. Si estás atenta a las noticias, muchas veces habrás oído cómo ha salido un avión cargado de leche... raramente oirás de un avión cargado de macarrones o lentejas. Porque las empresas que venden macarrones o lentejas, fuera de que alguna en concreto tenga un director especialmente generoso o solidario, no tienen un interés comercial en hacer una donación. Mientras el país en cuestión esté en ruinas, no pagarán por la comida; cuando superen la catástrofe, se comerán sus propias lentejas cultivadas en su país, o sus propios macarrones fabricados por empresas locales. En cambio, si en un país del tercer mundo consigues cargarte la lactancia, consigues que millones de madres abandonen la lactancia y millones de médicos y enfermeras aprendan las ventajas del biberón, que sin duda es buenísimo porque la asociación X nos lo regalaba para ayudarnos, luego tendrás un mercado cautivo que valdrá millones, porque esa leche no se fabrica en el país y la tendrán que importar, y acostumbrados a la marca Z probablemente seguirán comprando la marca Z. Hace años pidieron que los donativos fueran con una etiqueta blanca, "leche para bebés", sin marca, y los fabricantes, claro, no quisieron. Además, muchas veces la empresa fabricante se ahorra el transporte: se limita a entregarle las muestras gratuitas a una ONG (por suerte las ONG serias ya no las aceptan, pero a veces encuentras a un primo), o a un gobierno, y estos pagan los portes. Y el mercado de la lactancia, no nos engañemos, está en el tercer mundo. En España sólo nacen menos de 500.000 niños al año; en Indonesia más de 5 millones, en la India más de 25 millones... Son muchos más clientes, aunque algunos se mueran por el camino, aunque sólo se compren una lata de leche por semana y la diluyan para que dure... Hace unos años, acababa de terminar la guerra de Sarajevo, conocí a un pediatra bosnio en un congreso. Había pasado hambre, estaba delgadísimo, y en las comidas recogía hasta la más minúscula miga de pan que cayera en el mantel y se la comía. Nos explicó como al principio de la guerra la mortalidad infantil aumentó espectacularmente, porque fueron inundados con muestras gratuitas. Claro, no todos los profesionales tienen buena formación sobre lactancia, igual que pasa aquí. Muchos empezaron a recomendar "ayuditas", pensaban que las madres, "estresadas" por la guerra, no tendrían leche, o que al quitarle a una madre mal alimentada la pesada "carga" de tener que dar el pecho le hacías un favor. Sin agua potable ni gas para hervirla (lo mismo que ocurre ahora en Gaza), cuando las explosiones destruyen las alcantarillas y la mierda inunda las plantas bajas... la mortalidad fue enorme. Tuvieron que ser los pediatras más concienciados los que fueran a quejarse a UNICEF, que convocó una reunión de todas las ONG sobre el terreno, acordaron no distribuir más donaciones, realizaron cursos para el personal... en pocos meses, mientras la guerra continuaba, habían conseguido tasas de lactancia materna más altas y una mortalidad infantil más baja que antes de la guerra. Por supuesto algunos niños necesitan leche artificial en las guerras; pero para esos pocos ya se consigue leche sin necesidad de espectaculares cargamentos de muestras. Y esos niños, en esas condiciones, tienen un riesgo de muerte tan alto que ya no vale aquello de "la madre es libre para decidir, y si ha elegido la lactancia artificial...".En esas condiciones hay que hacer todo lo posible para que la madre relacte, aunque lleve meses sin dar el pecho, o para encontrar una nodriza. Y tristemente eso no es muy difícil, porque los bebés son más frágiles que los adultos: en cualquier catástrofe hay más madres sin bebé que bebés sin madre. Saludos.Carlos González.

http://www.savethechildren.es/det_notyprensa.php?id=138&seccion=Not

jueves, 21 de enero de 2010




III.Encuentro de Lactancia Materna en Extremadura
19,20 y 21 de marzo de 2010
Jarandilla de la Vera
En Febrero abriremos el plazo de inscripción

domingo, 27 de diciembre de 2009

domingo, 20 de diciembre de 2009

La Alimentación Complementaria.

En la primera reunión del año 2010 se tratará este tema, que es el comedero de cabeza de muchas madres, bien sea porque se encuentran con un niño "mal comedor" o porque se hacen un lío con las recomendaciones a veces un poco liantes de los pediatras o de sus enfermeras.

Para empezar citaré a la OMS diciendo que la lactancia materna debe ser en exclusiva hasta los seis meses y a partir de esa fecha se puede ir empezando a introducir nuevos alimentos poco a poco (observad que he dicho se puede y no se debe) hasta llegar a los dos años en los que el niño comerá ya como un adulto (no de cantidad, sino de variedad).
Sólo en casos donde la madre por imposibilidad de compatibilizar sus horarios de trabajo con la lactancia materna y después de haber agotado todas las posibilidades de dar LM en diferente envase y por otra persona que no sea mamá, podría empezarse la AC no antes de los 4 meses y sólo en las horas que la madre no esté presente. Es preferible esto a introducir LA, ya que la leche de fórmula no deja de ser leche de vaca adaptada y como tal puede ser causante de alergias e intolerancias.

¿Cuando debería iniciar un bebé la AC?

La Asociacion Americana de Pediatria dice que lo ideal es que se den en el bebé cuatro premisas importantes, que son:

- Que muestre interés por los alimentos.
- Que sea capaz de mantenerse sentado sin ayuda externa.
- Que haya perdido el reflejo de extrusión, es decir, que no escupa la cuchara cada vez que se intente darle de comer.
- Sabe mostrar con gestos hambre y saciedad.

Todo esto suele cumplirse a los 6-7 meses de edad, pero cada niño es un mundo y por eso es mejor observarle.
La AC, como su propio nombre indica, complementa a la leche materna, por eso siempre debemos dar primero el pecho y luego ofrecer los sólidos. Esto deberá ser así al menos hasta cumplir el primer año. Luego podemos ir paulatinamente cambiando este ritmo siempre observando las preferencias del niño y sin obligar, porque posiblemente nos encontremos con un niño que siga prefiriendo durante mucho tiempo aún la teta antes que nada.

¿Con qué alimento empezar?

Pues en realidad da igual por lo que se empiece, un día se le puede dar fruta y otro verdura, lo que realmente importa es que cuando se empiece a darle otros alimentos debe ser de uno en uno y dárselo a probar en pequeñas cantidades y durante tres o cuatro días para observar posibles intolerancias o alergias. Así podemos empezar un día por plátano y al cabo de tres o cuatro días comiendo plátano y viendo que le sienta bien, se puede seguir por arroz y así sucesivamente.

¿Qué alimentos no debemos dar antes del año?

Tenemos que tener en cuenta que hay tres grupos de alimentos que son muy alergénicos y que la AEP considera que se debe postergar al año de vida, que son los lácteos, los pescados y los huevos. Ojo con los lácteos, como dije anteriormente, la leche de fórmula entra dentro de este grupo, pues a pesar de estar adaptada no deja de tener proteínas de leche de vaca que son las causantes de las alergias. Lo mismo con yogures y postres lácteos adaptados. Si un niño toma LM a demanda tiene cubierta las necesidades lácteas y no necesita otro aporte lácteo distinto. Tiene toda la vida por delante para comer yogures.
Hay otros alimentos altamente alergénicos que como tal no se deben dar a un niño hasta los tres años por riesgo de asfixia como son los frutos secos, pero debemos tener cuidado con los productos procesados ya que los pueden llevar camuflados hechos harinas. La soja, que es una legumbre, es bastante alergénica, con lo cual también hay que fijarse si lo que le damos lleva soja o algún derivado de la soja, como es la lecitina.
El resto de legumbres en las recomendaciones tradicionales hay de todo, unos pediatras las introducen antes del año y otros (la mayoria) después, realmente el problema de las legumbres es que son indigestas y pueden sentar mal al bebé, pero se puede ofrecer quitándoles la piel y siguiendo las recomendaciones del principio (no es lo ideal para empezar la AC, pero cuando el bebé lleva ya unos meses comiendo casi de todo, se le puede ofrecer).

¿Cómo hago para ofrecerle nuevos alimentos?

Lo habitual es hacer una papilla con el alimento en cuestión y dárselo con cuchara, pero hay otras opciones que nos evitan este paso (además hay niños que no toleran el puré, pero se desviven por probar del plato de sus padres). Se puede dar alimentos en grandes trozos que ellos puedan coger con su mano y mordisquear o aplastar con sus encías, así probarán los alimentos con su textura y sabor originales. Tiene la ventaja de que se acostumbran directamente a una comida más parecida a la que comerán de adultos y se evita así el "destete" del puré. Esta nueva corriente se llama Baby led weaning y en internet se puede leer bastante sobre ello.
Os dejo un vídeo de un niño de seis meses comiendo según este método.