jueves, 26 de febrero de 2015

ALGUNOS MITOS SOBRE LA LACTANCIA: PARTE I

En torno a la lactancia materna circulan algunos mitos que en ocasiones dificultan mucho a las mamás dar el pecho a sus bebés con plena confianza en su capacidad.

Por suerte, en los últimos tiempos algunos de estos mitos se van desmontando y cada vez son más madres las que se informan para evitar tener problemas durante la lactancia de sus hijos. 

Hoy vamos a ver que creencias tienen que ver con la calidad o cantidad de leche que produce la mujer:

- No tengo leche suficiente: este mito se basa en la frecuencia de tomas del bebé; maman muy a menudo sus primeros meses de vida, y cuando llega un brote de crecimiento esta frecuencia aumenta. Esto fortalece la idea en la madre de que su hijo "se queda con hambre" aunque no sea así. El bebé tiene un reflejo de succión muy potente, que además es el mecanismo que activa la formación de leche en el pecho, por tanto lo hará muy a menudo hasta que la producción se regule. 
No debemos olvidar que venimos de la generación del biberón. Muy pocas madres de aquella generación dieron el pecho a demanda, y nosotros hemos heredado su idea de como deben ser las tomas. Cuando los bebés maman cada menos de 3 horas, que es el tiempo que dejaban entre tomas de pecho o biberones hace décadas, pensamos que nuestro hijo no se sacia con nuestra leche porque no producimos suficiente leche, y en muchas ocasiones terminamos dando suplemento de leche artificial. 
Esto puede ser perjudicial para nuestra lactancia porque podemos estar suplementado con leche artificial de forma innecesaria, y a la vez vamos a impedir que el bebé estimule el pecho, disminuyendo así la cantidad de leche que se forma. 

- Mi leche no alimenta: la leche cambia su composición a lo largo del tiempo, del día, y de una misma toma, adaptándose a las necesidades nutricionales e inmunológicas del bebé. En ocasiones podemos ver la leche que escurre del pecho entre tomas o durante la toma mismamente, y podemos comprobar que es bastante transparente; esto es porque la leche del inicio de la toma es más rica en agua que la leche del final. Lo interesante de la lactancia es que el propio niño regula la cantidad de leche que quiere tomar en cada momento, a veces sólo para calmar su sed o para saciar su hambre. Lo ideal sería dejar al bebé que regulara su ingesta de alimento. 
Si caemos en el error de limitar las tomas del bebé en el tiempo o no sabemos distinguir sus señales de hambre, puede no estar alimentándose correctamente. Esto es una situación que da lugar al mantenimiento de este mito; no conocemos la verdadera razón de porque el niño no se alimenta correctamente y sin embargo creemos que es porque nuestra leche es de mala calidad.

- No me subió la leche: esta creencia tiene mucho que ver con cómo es el calostro. Tiene una consistencia espesa y se produce en poca cantidad, por tanto no escurre del pecho como la leche madura. Esto hace creer a las madres recientes que no están produciendo nada, y muchas veces se dan suplementos de leche artificial retrasando de esta manera la producción de leche madura. 
A esta circunstancia se le puede unir una ingurgitación mamaria más ligera; no significa que se este produciendo menos leche, aunque la madre puede creer que si. La ingurgitación mamaria es un proceso inflamatorio que no se corresponde con la producción de leche real; si el bebé succiona el pecho frecuentemente desde el nacimiento la lactancia puede establecerse sin problemas y no tener una gran inflamación. 

A día de hoy conocemos la verdadera causa de estas situaciones y superarlas es relativamente fácil teniendo paciencia, apoyo de nuestro entorno y confianza en nosotras y nuestro hijo.

lunes, 23 de febrero de 2015

TALLER DE PRIMEROS AUXILIOS EN NIÑOS

Buenas tardes, 

Desde AmAmAr os informamos de que el próximo viernes 27 de febrero celebraremos nuestro primer taller del año, que tratará sobre Primeros auxilios en lactantes y niños

Para el contaremos con la presencia de la doctora Carmen Pérez Minguez, médico en el Servicio de Emergencias 112. 

El taller tendrá lugar en nuestra sede habitual de reuniones, el Centro Cívico El Pilar (c/ San Antón, s/n), a partir de las 17:30 del próximo viernes. El coste será de 2€ por adulto. 

Sabemos que este tema despierta en los padres un especial interés por su importancia, por eso os esperamos a todos junto con vuestras familias. 

Gracias!

viernes, 13 de febrero de 2015

AMPLIAMOS NUESTRO CALENDARIO DE REUNIONES

Las reuniones de nuestro grupo se vienen celebrando normalmente los últimos viernes de cada mes, pero nos parece insuficiente porque no todas las mamas pueden acudir como les gustaría. 

A partir de esta tarde nos reuniremos 2 veces al mes, cada 15 días. 

Por favor, permaneced atentos ya que dentro de poco os anunciaremos nuestro calendario con las siguientes reuniones y talleres. 

Os esperamos esta tarde a partir de las 17:30 en el Centro cívico El Pilar (c/ San Antón s/n), en Plasencia. 

¡Os esperamos! 

martes, 10 de febrero de 2015

LACTANCIA Y MEDICAMENTOS

Durante una lactancia, ya sea prolongada o no, normalmente se presentan situaciones en las que la madre debe tomar medicación. En esos momentos surgen muchas dudas sobre si es seguro para nuestro bebé consumirla o no.

Debemos saber que durante la lactancia se puede tomar prácticamente cualquier medicamento.

La primera precaución que debemos tomar es consultar con nuestro médico la toma de cualquier fármaco; la automedicación no es una buena opción a seguir en ningún caso. 
Las sustancias que consumimos pasan a la leche materna dependiendo del peso molecular que tienen, por tanto no todos los productos se excretan en la leche en la misma proporción.

Ante cualquier tratamiento debemos valorar ciertos factores: 
- La cantidad del medicamento que pasa a la leche materna. 
- Cuanta  leche materna toma nuestro hijo.
- Que efecto va a tener ese medicamento en el bebé.
- Calcular si es mayor el beneficio para nuestra salud o el perjuicio que va a ocasionar en el niño.

Si hemos decidido tomar un medicamento, debemos saber que tanto la Asociación española de Pediatría como la Academia Americana de Pediatría disponen de un listado de fármacos y la relación que guardan con la lactancia: 

http://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/guia-rapida-compatibilidad-entre-medicamentos-y-lactancia-matern

Hay ciertos medicamentos que son totalmente incompatibles con la lactancia. Se debe valorar su administración ya que entrañan ciertos peligros para el bebé: 


Sobre el resto de medicamentos no existe una contraindicación total y habría que valorar la indicación y el riesgo-beneficio, como dijimos anteriormente. 
Los fármacos que deben tomarse con precaución durante la lactancia son estos:




En cualquier caso, ante las dudas que nos surjan, existe la página web e-lactancia elaborada por el Hospital Marina Alta de Denia y dirigida por el doctor Paricio Talayero, en la que podemos consultar la compatibilidad de cualquier producto (tanto medicación como fitoterapia, incluso tratamientos de medicina estética):

http://e-lactancia.org

Sabiendo que se pueden seguir tratamientos médicos sin peligro para nuestros bebés, la lactancia se hará más fácil y no tendremos la presión de dejar de dar el pecho o por el contrario, de no tomar ciertos medicamentos comprometiendo nuestra salud.






viernes, 16 de enero de 2015

EL CALOSTRO

Tras el parto, la primera secreción que produce el pecho es el calostro. En algunas mujeres se produce incluso desde antes de dar a luz. 

El calostro es un líquido compuesto por agua, inmunoglobulinas, proteínas, vitaminas, minerales e hidratos de carbono, entre otros muchos componentes. Tiene un aspecto denso y espeso, y es de color amarillo dorado.

Cuando el bebé nace y tiene el primer contacto con el pecho, su primer alimento es el calostro.
Es muy rico en inmunoglobulinas, lo cual dota al bebé de la primera barrera de protección frente a microorganismos que va a tener en su vida. Hay que señalar que el calostro de la madre posee las inmunoglobulinas formadas como respuesta a los patógenos que están en su ambiente más cercano; son los que están en contacto con la madre, y por tanto también estarán en contacto con su hijo si permanecen juntos.  Es muy importante el papel que juega el calostro para prevenir la enterocolitis necrotizante, una peligrosa enfermedad que puede afectar a los neonatos. También es muy rico en minerales y vitaminas, y tiene una cantidad mucho mayor de proteínas que la leche madura. Entre estas proteínas están la transferrina y la lactoferrina , que se encargan de transportar el hierro a los glóbulos rojos. Además de estos componentes, posee otros muchos más, preparados para promover la defensa y el correcto desarrollo de su pequeño organismo.

El estómago del bebé es muy pequeño, cuando nace tiene un tamaño no mayor de una canica. Por tanto, la cantidad de alimento que admite es muy pequeña también, es normal que los bebés hagan tomas cada poco tiempo y tomen muy poca cantidad de cada vez.
El calostro está preparado para esta situación: es muy rico en nutrientes para que simplemente tomando esa pequeña cantidad sea suficiente para nutrir al recién nacido y proporcionarle el alimento que necesita en sus primeros días de vida; por esta razón, y por su color, se le denomina "oro líquido".

La producción de leche es un mecanismo que se pone en marcha tras la expulsión de la placenta, gracias a la succión del pezón. Para que la formación de leche sea eficaz y se lleve a cabo es muy importante que estas tomas se hagan frecuentemente. La naturaleza ha diseñado muy sabiamente este proceso, para que la leche vaya madurando a medida que el niño mama, y mientras esto ocurre, se nutre del calostro, que le da protección frente a patógenos y le ayuda a madurar su organismo inmaduro. 

Es muy común que a los recién nacidos se les den biberones de leche artificial porque se tiene la creencia de que hay que dar un alimento extra hasta la primera subida de la leche, aunque siempre y cuando las tomas sean frecuentes, el agarre al pecho sea correcto y haya una transferencia eficaz, y el niño tenga libre acceso al pecho, esto no sería necesario. 
Como hemos dicho antes, el estómago del bebé en sus primeros días es muy pequeño. Si lo llenamos de leche artificial va a tardar mucho más tiempo en hacer la digestión que si tomara el pecho. Durante este tiempo ni va a estimular el pecho, ni va a tomar el calostro, que es el alimento que la naturaleza preparó para él. 

Por eso debemos dejar actuar a nuestro organismo, y ver las señales que nos manda nuestro bebé. Si confiamos en nuestro cuerpo nos daremos cuenta de que nosotras como madres tenemos todo lo necesario, y lo mejor, para alimentar a nuestro hijo.



jueves, 18 de diciembre de 2014

LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA

Durante los primeros meses de la vida del bebé, debe alimentarse de leche, sin ser acompañada de zumos, agua e infusiones. Pero llega un momento en el que deja de ser exclusiva. 

Según la OMS y la AEDP, la lactancia materna debería ser exclusiva al menos hasta los 6 meses, y a partir de entonces, acompañarse de alimentación complementaria. Es importante mantener la lactancia materna por lo menos hasta los dos años del bebé.

Debemos estar atentos a ciertas señales que nos indican que el bebé está preparado para empezar a tomar otros alimentos: 
- Sabe sentarse sólo y sujetar su cabeza sin ayuda. 
- Tiene interés por los alimentos. 
- Coordina sus movimientos para llevarlos a la boca.
- Ha perdido el reflejo de extrusión. 

La alimentación a partir de los 6 meses es complementaria, y como su nombre indica, complementa a la leche materna. La leche debería ser el alimento principal hasta el año de edad, por tanto, todos los sólidos que le demos a nuestro bebé se deben dar siempre después de dar el pecho, y nunca deberían sustituir una toma de leche. Primero daremos el pecho y luego ofreceremos la comida, para que tome lo que le apetezca; es un error sustituir tomas de leche por alimentos, ya que la leche materna es más completa y rica nutricionalmente que los sólidos que le demos. 

Aunque es importante esperar a que nuestro bebé esté preparado para tomar otros alimentos aparte de la leche, en ningún caso deberíamos ofrecérselos antes de los 4 meses, ya que su organismo todavía es inmaduro y no está preparado  para asimilarlos; con ello aumentamos el riesgo de intolerancias alimentarias.

En ocasiones recibimos el consejo de introducir alimentos antes de los 6 meses, sin que el bebé cumpla los requisitos de madurez para tomarlos. Normalmente suele ser porque se cree que adelantando la AC vamos a conseguir que nuestro hijo aumente más su peso. 
En el caso de que haya un problema real por el que el niño no se está desarrollando de forma adecuada, habría que detectar cual es su causa y corregirla, aumentando su ingesta de leche (materna o artificial).
Si no hay un problema con el desarrollo del bebé y éste toma la leche que necesita y aún así es un bebé delgado, no hay motivo para adelantar la introducción de la AC, ya que no aumentará peso por muchos alimentos que ofrezcamos. 
No debemos confundir delgadez con enfermedad. La delgadez sería un posible síntoma a tener en cuenta a la hora de valorar la presencia de una enfermedad, y siempre dentro de un conjunto de valores. En ningún caso nuestro hijo estará enfermo por estar delgado. Recordemos que los percentiles infantiles simplemente nos ayudan a determinar donde está posicionado nuestro hijo con respecto a otros 99 niños de su edad. 

A lo largo de los últimos 6 meses del primer año de vida del bebé, las reservas de hierro y zinc del cuerpo del niño empiezan a disminuir. Ya que la leche es deficitaria en estos minerales, conviene ofrecer alimentos ricos en ellos. 

Conviene recordar que los alimentos deben ofrecerse, nunca obligar al bebé a comer en contra de su voluntad, ya que sus necesidades calóricas y nutricionales están cubiertas con la leche materna. La AC, aunque en parte les nutre, es una manera de que empiecen a relacionarse con la comida.  

No son recomendables ciertas prácticas relativamente habituales:
- Ponerles el chupete después de darles una cucharada: les estamos obligando a tragar en contra de su voluntad, de esta manera se fomenta la obesidad.
- Ofrecer biberón de papilla de cereales: es más cómodo para los padres pero no es aconsejable porque se aumenta el riesgo de caries y obesidad. 
- Dar de comer con la televisión: intentaremos no entretenerles para qué tenga conciencia plena de lo que comen en casa momento. 
- Coacciones o amenazas.

Con respecto a la forma de ofrecer los alimentos, no es necesario comenzar a dar purés. Si hemos respetado el ritmo de nuestro bebé a la hora de comenzar su alimentación, él sabrá gestionar fácilmente el alimento en su boca; si ha perdido el reflejo de extrusión, será capaz de toser para expulsar un alimento para no atragantarse.
No obstante es muy importante ofrecer alimentos adaptados a su edad y capacidad, ser coherentes con su alimentación, y por supuesto, estar siempre presentes mientras los bebés comen para evitar cualquier situación de peligro. 
Los alimentos deberán ser siempre sanos, sin azúcar ni sal añadidos. Es un buen momento para comer todos juntos a la mesa, hacer una alimentación sana, y ofrecer a nuestro bebé los alimentos que comamos nosotros, que por su edad y capacidad pueda tomar; así conseguiremos que nuestro hijo tenga una buena relación con la comida. 
Y por supuesto, no debemos olvidar que es un bebé, y va a comer una cantidad de comida adaptada a sus necesidades calóricas, que son más bajas que las de un adulto.







miércoles, 10 de diciembre de 2014

MI PECHO VUELVE A ESTAR BLANDO...¿HE DEJADO DE PRODUCIR LECHE?

Esta duda suele asaltar a muchas madres, es uno de los mitos más extendidos sobre la lactancia materna. Pero no es más que una falsa creencia, aunque en ocasiones ha llevado a muchas mujeres a terminar con su lactancia demasiado pronto. 

El pecho es un órgano cuya principal función es la de producir leche. Pasa muchos años de su vida inactivo, y cuando se pone en funcionamiento tarda un tiempo en regular su producción. 

La generación de leche en los primeros meses de lactancia se ve influenciada por los altos niveles de prolactina que existen en el organismo. A medida que va pasando el tiempo, los niveles hormonales de la mujer vuelven a regularse y la lactogénesis deja de depender de la hormona prolactina, y pasa a depender de que se produzca un correcto vaciado del pecho. Así, cuanto más se vacía el pecho, mayor producción de leche. 

Es común los primeros días que los pechos siempre estén llenos de leche tanto si se tiene estímulo como si no, más aún cuando pasa un rato desde que el bebé tomó por última vez. En ocasiones se puede producir una ingurgitación mamaria, que suele ser más común cuando "sube la leche" por primera vez. Esto se corresponde con un llenado del pecho acompañado por una inflamación.
Nuestro organismo es muy sabio, y estos primeros meses de lactancia le sirven de entrenamiento para dar tiempo a las mamas a regular su producción de leche a la demanda real del bebé. Iremos comprobando como cada vez nuestros pechos se van llenando menos y pasamos de notar "subidas de leche" de forma espontánea, a notarlas únicamente después de que nuestro hijo succione el pecho durante unos minutos.

La producción se suele regular en torno a los 3 meses. Cuando notan esto, muchas madres piensan que su pecho ha dejado de formar leche; antes lo notaban siempre lleno, incluso goteaba, y ahora nunca ocurre. Lejos de esto, la realidad es que ahora los pechos están funcionando a pleno rendimiento, y la cantidad de leche que se produce se ha adaptado perfectamente a la demanda del bebé, es decir, sólo se produce leche cuando el niño mama, y exactamente en la proporción que necesita en ese momento.  
Por supuesto, es necesario seguir ofreciendo el pecho cada vez que el bebé lo demanda, muchas mujeres caen en el error de interpretar esta señal como un descenso de su producción de leche, e intentan compensarlo dando suplementos de leche artificial; de esa manera sí podemos disminuir la producción de leche.

Llegados a este punto, debemos alegrarnos de que nuestro cuerpo haya alcanzado este equilibrio. Son metas que vamos cruzando y nos ayudarán a que cada vez la lactancia sea más fácil y placentera.